SANTO DOMINGO.- Especialistas de República Dominicana, Estados Unidos y el Caribe participaron este lunes en la Conferencia y Capacitación Internacional “De la Escalada a la Calma: Técnicas de Manejo de Crisis en Personas con Autismo”, un encuentro dirigido a fortalecer las competencias de profesionales, familias y cuidadores vinculados al Trastorno del Espectro Autista (TEA).
La actividad se desarrolló en medio de reclamos de distintos sectores que han denunciado el incumplimiento de la Ley 34-23, normativa que establece el marco legal para la atención, inclusión y protección de las personas con autismo en la República Dominicana.
La presencia de especialistas internacionales fue facilitada por la Fundación Claudio Amado Jorge, con el objetivo de abordar temas relacionados con el manejo de conductas de crisis y otros aspectos que, según los organizadores, suelen recibir poca atención en el debate público.
Durante la capacitación, la analista de conducta Edma explicó que uno de los objetivos es ayudar a comprender por qué algunos niños con autismo presentan conductas de fuga o escapismo y cómo intervenir para prevenir situaciones de riesgo. “Hoy estamos aquí para enseñar y ayudarles a entender por qué un niño se escapa y cómo manejar esas situaciones antes de que se conviertan en una tragedia”, expresó.
En el marco del evento, la Fundación Claudio Amado Jorge también anunció la creación de una red de apoyo para madres de niños dentro del espectro autista, iniciativa que busca ofrecer acompañamiento y orientación a las familias.
La representante de la fundación, Claudia Pérez, señaló que el proyecto surge ante las necesidades que enfrentan muchos hogares con hijos diagnosticados con TEA y la falta de espacios de apoyo permanentes.
Padres de niños con autismo valoraron la realización de la conferencia y describieron las dificultades económicas y administrativas que enfrentan para acceder a diagnósticos, terapias y educación especializada.
Leonel Sánchez, padre de un niño con autismo, relató que el proceso suele comenzar con consultas médicas y estudios que en muchos casos no son cubiertos por los seguros de salud. Explicó que, mientras esperan atención en instituciones públicas como el CAID, muchas familias deben recurrir al sector privado y asumir gastos elevados en terapias del habla, atención temprana y terapia conductual. También afirmó que enfrentó obstáculos para encontrar un centro educativo que aceptara a su hijo y cuestionó cómo pueden afrontar esa realidad las familias con menos recursos.
Al concluir la conferencia, varios de los expositores coincidieron en que el Estado debe garantizar la aplicación efectiva de la Ley 34-23, al considerar que el acceso a servicios de salud, terapias y educación inclusiva continúa siendo uno de los principales desafíos para las personas con Trastorno del Espectro Autista y sus familias.