SANTO DOMINGO.- La ministra de la Mujer, Gloria Reyes, aseguró este jueves que las instituciones del Estado trabajan diariamente para prevenir la violencia contra las mujeres, aunque reconoció la preocupación que generan los 32 feminicidios registrados en lo que va de año, según cifras oficiales de la Procuraduría General de la República.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante una actividad en el Panteón de la Patria en honor a las sufragistas dominicanas encabezadas por Abigail Mejía, donde la funcionaria insistió en que la violencia de género requiere el involucramiento de toda la sociedad.
“Todos los días todas las instituciones estamos trabajando. Ahora también necesitamos que la sociedad se una con nosotros en este esfuerzo”, expresó Reyes, al referirse al reciente caso de Esmeralda Moronta de los Santos, asesinada presuntamente por su expareja sentimental en Santo Domingo Este.
La ministra recordó además que el Ministerio de la Mujer dispone de 50 oficinas a nivel nacional, así como de la línea de asistencia *212 y otros mecanismos de apoyo para mujeres víctimas de violencia.
Sin embargo, algunas ciudadanas consideran insuficientes las acciones de las autoridades y aseguran sentirse desprotegidas frente a este tipo de situaciones.
La ciudadana Daisy Medrano afirmó que muchas denuncias no reciben la atención necesaria hasta que ocurre una tragedia.
“Cada vez que un hombre le da golpe a una mujer y van a la Policía, lo dejan así y no le hacen caso. Cuando quieren ir ya la hallan muerta”, expresó.
Mientras que Naty Restituyo consideró que muchas veces las propias víctimas deben identificar a tiempo las señales de violencia y alejarse de relaciones peligrosas.
“Siempre hay indicios de que una persona no es buena”, sostuvo.
De su lado, Luz del Alba entiende que algunos feminicidios pudieron evitarse con una respuesta más efectiva de las autoridades.
“Si estuviesen haciendo su trabajo, se hubiera evitado ese tipo de situaciones”, manifestó al referirse al caso de Esmeralda.
Pese a las críticas, Gloria Reyes reiteró que el Estado mantiene activos los protocolos de atención y prevención, al tiempo que insistió en que la violencia contra la mujer debe asumirse como un problema social y cultural que involucra a toda la ciudadanía.