República Dominicana.-Efectivos militares del Servicio Nacional de Protección Ambiental (SENPA) iniciaron la intervención escalonada del río Haina, que incluyó la detención inmediata de trabajos de extracción de materiales utilizados como agregados de construcción y cualquier otra acción que afecte el equilibrio ecológico de este importante afluente.
El director del Sempa, general de brigada ERD, Angel Alfredo Camacho, explicó que la interdicción inició en el tramo comprendido entre La Lechería y el batey Palavé, en cumplimiento de la Resolución No. 002-2026, firmada por el ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Paíno Henríquez.
La determinación que declaró de urgencia ambiental la intervención de esta zona del río, busca detener el deterioro del cauce y su impacto ambiental y social durante años.
Asimismo, explicó que el plan operativo identificó cinco puntos vulnerables donde se registran extracciones ilegales de agregados. En esas zonas se establecerán puestos fijos de vigilancia, patrullajes terrestre y aéreo.
Con esta intervención, el Estado dominicano recupera el control del río Haina y envía una señal clara de que la protección de los recursos naturales y el respeto a la ley ambiental son una prioridad nacional.
La acción oficial se desarrolla con el respaldo del Ministerio de Defensa, el Ejército de la República Dominicana y la Fuerza Aérea de la República Dominicana.
La medida fue dispuesta por el ministro Medio Ambiente y Recursos Naturales, Paíno Henríquez, quien reiteró el compromiso de su gestión con la protección de las cuencas hidrográficas del país y la implementación de una política de tolerancia cero frente a las actividades ilegales que afectan los recursos naturales dominicanos.
De acuerdo con estudios técnicos realizados por el MMARN, el deterioro del río Haina degradó su paisaje y debilitó sus funciones ecológicas, aumentando además la vulnerabilidad de las comunidades cercanas frente a inundaciones y otros riesgos ambientales.
El proyecto de recuperación de este afluente dispuesto por el presidente de la República, Luis Abinader, contempla labores integrales de limpieza del cauce, extracción de sedimentos acumulados, readecuación hidráulica y acondicionamiento de sus riberas, con el propósito de restablecer la funcionalidad hidráulica, recuperar su capacidad natural de flujo y mitigar el impacto derivado de años de presión y degradación ambiental.