Santo Domingo, RD.- La lluvia no daño la fiesta de los devotos que celebraron este miércoles a la Virgen de la Altagracia, y es que cientos de feligreses acudieron a la tradicional procesión realizada cada año en la Ciudad Colonial de Santo Domingo en la que manifestaron su fe en la patrona del pueblo dominicano.
Luis Miguel Paniagua estuvo allí y nos presenta la historia.
Como cada año, cientos de feligreses participaron en la procesión de la imagen de la Virgen de la Altagracia que recorre varias calles de la Ciudad Colonial como expresión de fe y devoción a la patrona del pueblo dominicano.
Ni siquiera la lluvia pudo detener a los devotos de la Virgen que aprovecharon las inclemencias del clima para enfatizar que su fe es gracias a las maravillas que ha hecho en sus vidas la madre protectora de los dominicanos.
Y es que lejos de amedrentarse por la lluvia los asistentes a la procesión aseguraron que el aguacero que se presentó en medio de su peregrinación fue una buena señal.
De su lado, sacerdotes que vinieron desde otros países se mostraron maravillados con la fe y el entusiasmo de los dominicanos.
"El caribeño tiene una chispa especial ,la gente de República Dominicana todo lo que hace es con alegría y buena actitud", manifestó Francisco Berivety, un sacerdote que vino desde Brasil.
La procesión partió de la parroquia La Altagracia, en la Ciudad Colonial, se detuvo por unos minutos en la Puerta del Conde y culminó con la celebración de una misa, encabezada por el Arzobispo coadjutor, Carlos Tomás Morel Diplán, en el templo desde donde se originó la marcha con la Virgen.