Viena.- La octava ronda de negociaciones para reactivar el acuerdo nuclear iraní, firmado en 2015 para garantizar que Teherán no desarrolle armas atómicas, continuaban este martes en Viena a puerta cerrada, tras ser inaugurada ayer, lunes.

Aunque Teherán y Washington siguen sin hablar frente a frente y solo negocian de forma indirecta, a través de intermediarios, algunos observadores ven un tono algo más optimista en esta ronda después de que la séptima concluyera el 15 de diciembre sin resultados.

De forma directa, en las reuniones participan delegaciones de Alemania, Francia, Reino Unido, China, Rusia e Irán, los países miembros del JCPOA, el nombre técnico del acuerdo por el que Irán se comprometió en 2015 a limitar el alcance y el tamaño de su programa nuclear, a cambio del progresivo levantamiento de sanciones que ahogaban su economía.

Tras reasumir los contactos en la tarde de ayer, Enrique Mora, director político del Servicio Europeo de Acción Exterior y coordinador de las negociaciones, declaró a la prensa que ha llegado la hora de tomar “difíciles decisiones políticas”.

Que esta octava ronda de negociaciones se celebre en mitad de una temporada festiva muestra, según Mora, la determinación de todas las delegaciones y el sentido de “urgencia” que presiden los contactos.

“Va a ser muy difícil, va a ser duro. Se tendrán que tomar difíciles decisiones políticas tanto en Teherán como en Washington”, resumió el diplomático español el trabajo que queda por delante para alcanzar dos objetivos: que Estados Unidos regrese al acuerdo nuclear que abandonó en 2018 durante la presidencia de Donald Trump y que Irán vuelva a cumplirlo plenamente.

Un año después de que Trump dinamitara el acuerdo e impusiera nuevas sanciones a Irán, Teherán comenzó a incumplir sus compromisos y a acelerar sus actividades atómicas, hasta el punto de que está cerca de disponer de suficiente combustible nuclear para alimentar una bomba.

El nuevo jefe de la Casa Blanca, Joe Biden, está dispuesto a devolver a su país al pacto bajo ciertas condiciones, mientras que Teherán exige el levantamiento de las sanciones que lastran su economía.

“Todas las sanciones (de EE.UU) están en vigor y vemos como Irán está avanzando en su programa nuclear. Tenemos que trabajar en revertir esas dos tendencias y devolver a la vida el JCPOA”, dijo Mora, al tiempo que insistió en que el tiempo apremia.

“Estamos hablando de semanas, y no de meses”, dijo el mediador europeo sobre el plazo disponible para alcanzar un compromiso.

De momento, las delegaciones trabajarán hasta el próximo jueves, harán una pausa durante el fin de año debido a que el hotel donde tienen lugar las negociaciones no está disponible esos días, y volverán a reunirse el lunes, 3 de enero.

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